miércoles, 9 de agosto de 2017

Sobre el caso Google

En esta entrada voy a dar mi opinión sobre el caso del despido de James Damore de Google por la publicación de una memoria en la que, según Google, perpetúa estereotipos de género. No voy a entrar en el tema  de defender la postura de Damore sobre la baja representación de mujeres en carreras STEM y las diferencias entre hombres y mujeres en capacidades y preferencias, aunque al final pongo algunas referencias. Prefiero abordar algunas cuestiones de fondo, (que también toca Damore) que para mí son francamente preocupantes porque afectan al tipo de sociedad en la que queremos vivir.

1.- En primer lugar creo que en el tema de la baja representación de mujeres en carreras STEM se confunden los derechos individuales y los colectivos. Es lo que señala Damore cuando escribe, muy acertadamente a mi modo de ver, que hay que tratar a las personas como individuos, no como miembros de un grupo. El tema de si existen o no derechos colectivos es muy controvertido,  todos los derechos que recoge la Declaración de Derechos Humanos son individuales, aunque la Carta de las Naciones Unidas reconoce el derecho a la autodeterminación de los pueblos. Personalmente veo muy claro que toda mujer (cada una de las mujeres: Eva, Ana, etc.) tiene derecho a la misma igualdad de oportunidades y a no sufrir ningún tipo de discriminación para estudiar ninguna carera o ejercer ningún trabajo. Pero no veo claro que “las mujeres” (como grupo) tengan derecho a ser el 50% de una profesión o carrera. Es decir, nuestra sociedad debe garantizar que cualquier mujer pueda estudiar neurocirugía, pero creo que no es una meta ni lógica ni deseable obligar a que el 50% de los neurocirujanos de los hospitales sean mujeres. Quiero señalar también que cuando, a lo largo de la historia, se han  puesto los derechos colectivos (del pueblo X, del proletariado, de la religión X…) por encima de los derechos individuales la cosa ha solido acabar en tragedia.  

A la hora de justificar la discriminación positiva, uno de los argumentos es que se trata de rectificar  o corregir una injusticia pasada. Pero este argumento falla estrepitosamente. Las injusticias deben ser rectificadas y la forma de hacerlo es compensar a la persona afectada (pero no compensar a otros individuos) y castigar a la persona que cometió la injusticia (y no a personas que no han  cometido ninguna injusticia).  Si Maria no pudo estudiar Medicina hace 100 años por discriminación contra las mujeres no tiene sentido dar ventaja a las mujeres ahora para estudiar Medicina porque entonces Pedro, que cumple todos los requisitos para estudiar Medicina, será discriminado hoy por razón de su sexo. Haciendo esto no estamos reparando la injusticia contra María sino que estamos recreándola en la forma de una nueva injusticia contra Pedro. Cometeríamos una doble injusticia.

2- Las personas que defienden que la baja representación de mujeres en carreras STEM se explica por la discriminación cometen también un fallo en la lógica más elemental. Que P implique Q no quiere decir que Q implique P:

-Si eres hombre eres mortal (cierto)
-Si eres mortal eres hombre (falso)

De la misma manera:

-Si hay desigualdad no tenemos una proporción 50/50 en las carreras (cierto)
-Si no hay una proporción 50/50 en las carreras es que hay desigualdad (falso)

Puede haber muchas otras razones en lugar, o además, de la discriminación. Eso es lo que hay que estudiar. Es interesante señalar que en carreras y profesiones donde hay mayoría de mujeres (psicología, enfermería, veterinaria, medicina…) nadie ha planteado que la causa sea la discriminación, sólo se plantea en aquellas en las que las mujeres están en minoría.

No es plausible el argumento anterior por otra razón. Las mujeres partieron desde una situación de discriminación en el pasado en todas las carreras y ahora son mayoría en muchas pero minoría en carreras STEM o en filosofía ¿Por qué? ¿Porque los filósofos y matemáticos son más machistas que los médicos? Es un argumento difícil de comprar. Que en la época victoriana o en tiempos mucho más recientes que alguien pensara que una mujer podía ser médico creo que era impensable. Si las mujeres se han abierto camino en la mayoría de los campos no hay razones para que las carreras STEM sean una excepción. Todo esto desde el punto de la vista de la lógica pero también hay datos y estudios que dicen que la baja representación de las mujeres en carreras STEM se debe a las propias preferencias de las mujeres y recojo algunos al final.

3- Pero hay una cosa que a mi modo de ver es la más importante: la falta de respeto al derecho a la libertad de expresión que es un pilar básico de la sociedad. En general, el manifiesto de Damore es respetuoso, razonado y la mayor parte de lo que dice tiene evidencia científica que lo apoya. Pero a lo que voy, aunque Damore esté equivocado tiene derecho a decirlo y a no ser despedido por ello. A los argumentos hay que responder con argumentos y no con etiquetas y descalificaciones. Se ha tachado el documento de machista y no lo es. Puede estar más menos acertado en algunos puntos pero no está gritando fuego en un teatro abarrotado de gente, no está diciendo que hay que matar a nadie, en una palabra: no transgrede el límite de lo que entra dentro de la libertad de expresión. La respuesta que se le ha dado ha sido desproporcionada e injusta, un claro caso de difamación ritual, como veíamos en la entrada anterior. 


La libertad de expresión consiste en permitir que los que no piensan como nosotros puedan expresarse. Franco y Stalin dejaban expresarse sin ningún problema a los que pensaban como ellos. Eso es fácil, el mérito está en respetar a los que no piensan como nosotros. Pero la hipertrofia de lo políticamente correcto que vivimos está llegando a un punto donde se acusa con pasmosa celeridad a los que no piensan como nosotros de mantener un discurso del odio para silenciarlos. Silenciar al que no piensa como nosotros es autoritarismo y totalitarismo. 

La batalla ideológica que está en el fondo de la memoria de Damore es la que enfrenta a partidarios de la ideología de la Tabla Rasa (que somos tablas rasas al nacer y que todas nuestras características psicológicas son resultado de la socialización) frente a los que aceptan que el cerebro es resultado de la selección natural y de la selección sexual. La postura dominante actualmente y que no se puede discutir es que somos tablas rasas. Frente a ella la biología se bate en retirada. El otro día recogía en Twitter la opinión del algún biólogo que escribe en Twitter de forma anónima porque tiene miedo a lo que pueda pasar con su carrera si se le escapa alguna inconveniencia (como que existe el sexo). Esta batalla no es nueva. En 1948 la URSS prohibió la genética y fusiló y mandó al Gulag a muchos científicos que no comulgaban con las tesis de Lysenko. Según el Politburó (y los tablarrasistas actuales no están muy lejos de esa postura), la genética era una “perversión burguesa”. Deberíamos haber aprendido la lección de que la injerencia de la ideología y la política en la ciencia tiene consecuencias desastrosas.

Todas estas cuestiones que he planteado son complejas y discutibles y tiene que haber un debate y un diálogo en la sociedad. Sobran checas, gestapos, inquisiciones, difamaciones y linchamientos. O abrimos las ventanas a la libertad de expresión o vamos camino de vivir encerrados bajo el miedo y la ley del silencio. 

@pitiklinov

Referencias:


Para una argumentación clara y referenciada a favor del documento de Damore recomendaría esta del blog Slate Star Codex de Scott Alexander

Algunas otras sobre carreras STEM y diferentes preferencias de hombres y mujeres:

















16 comentarios:

  1. Has sistematizado y expuesto maravillosamente unas ideas o pensamientos que me rondaban la cabeza. No puedo estar más de acuerdo. Gracias.

    ResponderEliminar
  2. Muy buenos argumentos. Desgraciadamente ya existe miedo a entrar a debatir según que temas por el miedo a los defensores de la corrección política.

    ResponderEliminar
  3. Gracias por existir y por estar ahí Pablo. Lo has bordado, ni un pero te pongo.
    Nacho, Oviedo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ja, ja, muchas gracias Nacho, un abrazo
      Gracias a los demás también por compartir vuestros comentarios

      Eliminar
  4. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  5. Felicidades por el blog, mi blog de referencia en estos temas.

    A pesar de la insistencia y de que parece que estamos avanzando en la implantación de este tipo de ideologías igualitarias, quería decir que hace unos diez años o más yo ya exponía estas tesis en contra de la ideología de género en los foros en que participaba y me arreciaban las críticas y los insultos, sin embargo con los años veo claramente cómo éstos han disminuido y mis argumentos son apoyados por la mayoría salvo por algunas recalcitrantes feministas. Quiero decir que el estado de opinión ha cambiado y está cambiando, a pesar de que a nivel político las ideologías igualitarias estén en la cresta de ola.

    Finalmente decir que espero que pase lo mismo con otro tema del que también hablo y por el cual me propinan el mismo tipo de insulto que se me propinaba hace años con el tema de los sexos. Un tema mucho más espinoso, incluso da "yuyu" decirlo...la raza.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
  6. Totalmente de acuerdo, mi sincera enhorabuena.

    ResponderEliminar
  7. que franco y stalin que???, hablas en serio? perdiste toda credibilidad en una sola frase; sabes que esa frase implica negar la existncia de presos politicos durante el franquismo?

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. lee la frase bien, que no dice lo que tú crees que dice :)

      Eliminar
    2. "Franco y Stalin dejaban expresarse A LOS QUE PENSABAN COMO ELLOS". A los que pensaban como ELLOS.

      Eliminar
  8. A mi me tocó leer la frase tres veces. No es su culpa

    ResponderEliminar
  9. Gracias por enviarme acá desde Twitter y por darle datos concretos a mi pensamiento. Saludos desde El Salvador (acá también leemos :)

    ResponderEliminar
  10. Cunado leí el caso hace unas semanas me quedé con muy malas sensaciones (tristeza. incredulidad ...)

    Gracias por explicarlo tan bien y, en general, gracias por este blog.

    ResponderEliminar
  11. Yo utilizaría la frase que tanto mola a los físicos utilizar "al universo le importa una mierda lo que pienses", las cosas son como son, por más que tu quieras que sean de otra manera, porque una cosa es la política y sociales en cuestión de género, pero cuando se atreven a decir que no existe un cerebro sexuado, o comportamientos propios del género, si no más bien, son constructos sociales, me da una rabia que la gente de autoridad en ciencia no diga nada, hay que recordar que el que calla otorga, y la evidencia muestra que el cerebro es sexuado, con un blanco y negro y su escala de grises; a menudo a los negadores de la diferencias de género les doy una cátedra acerca del concepto de impronta parental, para que vean que hasta en nuestros genes está implícitamente marcado el género.

    Para terminar, complementar al cierre del comentario de Pedro, en alusión a las razas, pues llámesele como quiera, pero si hay diferencia en los grupos humanos, esos polimorfismos propios de ciertas poblaciones específicas, y que es muy práctico por ejemplo en el campo de la medicina, donde se permite personalizar y mejorar la atención, diagnóstico, prevención y tratamiento según convenga a la raza que lo necesite, ejemplo, la diabetes y su incidencia en ciertos grupos indígenas mexicanos, o nativos americanos. Hay muchos más ejemplos, lo que pasa es que la gente tiene una falta de cultura total, y es tan fácil subirse al carrito de la controversia para hacerse importante y pretender que tu voz está siendo escuchada al apoyar a cierta mayoría, pero es que la ciencia ya tiene que poner el alto y decir las cosas como son.

    ResponderEliminar